Hacía ya bastante tiempo que no asomaba por el blog. La marcha de Alonso del Madrid y el tambaleo del Barça en este inicio de temporada ni siquiera me animaron a exponer mi visión de los hechos. Hoy sí. El linchamiento mediático al que está sometido Xabi, hoy jugador del Bayern, otrora jugador del Madrid, me obligan a escribir estas líneas para intentar aclarar mis ideas. Porque, de verdad, no entiendo cómo hemos llegado a este punto, a este circo mediático que asola este país.
Resumo los hechos. Ayer salieron a la luz unas polémicas declaraciones del tolosarra (ex jugador del Madrid, repito) en el diario Bild, donde vino a decir que Neuer es el mejor portero con el que ha jugado, afirmando incluso que vería justo que el guardameta de Gelsenkirchen consiguiera el Balón de Oro.
¿Estoy de acuerdo? Por supuesto que no. Para un servidor, Neuer es el mejor portero de los dos últimos años y medio, pero todavía no ha llegado al nivel del mejor Iker en cuanto a trayectoria. Aún así, no es descabellado pensar que para Alonso el mejor es Neuer, al igual que tampoco lo sería si mañana saliera Morata diciendo que Buffon es el mejor que ha visto en su vida.
En cuanto a lo del Balón de Oro ídem de ídem. Es una soberana gilipollez pedir el galardón para el portero germano. Es tan absurdo el debate este año como lo fue en 2009 ó 2011 (en ambos lo ganó Messi). Hay años en los que resulta absurdo discutir sobre este tema, porque no hay color.
Mi interés se cierne sobre la actitud que ha tenido el 99% de la prensa deportiva ante tal asalto. Los altos mandos de la prensa nacional se han puesto manos a la obra, y han trazado un plan maquiavélico para poner a Xabi en el disparadero, tal y como hizo Jon Voight con Will Smith en 'Enemigo público'. Se han tergiversado sus palabras, manipulándolas hasta llegar a la conclusión, su conclusión, de que el centrocampista vasco en un jugador resentido con el Madrid y, sobre todo, con Casillas y Cristiano, a los que ha menospreciado. Para la prensa, las palabras del vasco ponen de manifiesto su antimadridismo. Da lo mismo que hace apenas unos meses ensalzara al club blanco y se declarase madridista de adopción.
Porque, no nos engañemos, todo gira en torno a Iker. El portero, al que he encumbrado en infinidad de ocasiones, es la niña bonita de la prensa nacional, al igual que Del Bosque, Xavi, Isco, Ramos, Iniesta, Guardiola... En la otra parte del tablero están Xabi, Mourinho, Piqué, Arbeloa, Cesc, Diego López, Karanka..., los apestados. A Iker no se le puede tocar, o nadie debería.
Eché de menos este modus operandicuando Zidane pidió el Balón de Oro para Ribery, o cuando Del Bosque, madridista de cuna, lo ha pedido recientemente para un alemán. Sin embargo, lo que más me llama la atención es la pasividad con la que actuó la prensa cuando Iker votó a Robben y Sneijder antes que a Cristiano en 2010, o cuando declaró públicamente que Messi era el mejor jugador del mundo. ¿Dónde estaban entonces los Relaño, Segurola, Lama, Carreño.... de turno?
Esto no es periodismo, es fanatismo, bufandismo. La prensa madrileña cada día se parece más a la catalana, solo que en lugar de apoyar incondicionalmente a un equipo, lo hace con jugadores o entrenadores.
Y repito, siempre que hablo mal de Casillas o su entorno lo dejo claro: para un servidor es el mejor portero de la historia, no el más completo, pero sí el más determinante. Ahora bien, todo esto no elimina el hecho de que está protegido por un paraguas mediático que, sinceramente, le hace más mal que bien.
Terminó el Clásico, el enésimo partido del Siglo, por lo que comienza el análisis exhaustivo de lo que se pudo ver anoche en el Santiago Bernabéu.
Volvió a ganar el Barça, como suele ocurrir casi siempre que rinde visita al coliseo blanco. Se mantuvo más firme en la montaña rusa que resultó ser el choque y vuelve a convertirse en el máximo favorito a conseguir el campeonato liguero.
ANCELOTTI Y EL CAOS
Encuentro caótico, la verdad. Un espectáculo para el espectador neutro y un bochorno táctico para el seguidor de uno y otro equipo. Resulta desquiciante ver cómo dos de los (presumiblemente) mejores equipos del mundo hacen aguas sin apenas mérito del rival. Es preocupante y muy alarmante la facilidad con la que se les hace daño a ambos conjuntos.
Los del Tata jugaron sus bazas, sosiego en la elaboración esperando el momento justo para matar al rival. Porque el Barça sí sabe a lo que juega. Podrá variar algún aspecto en momentos puntuales, pero hay que reconocer que su visión global del fútbol mantiene una linea constante. Gustará más o menos, pero la realidad es ésa.
En el lado opuesto se encuentra el Real Madrid, este Real Madrid. Ancelotti aún no es consciente de cuál debe ser su arma principal para acometer este tipo de partidos. Tras ocho meses de competición no sabemos si el Madrid juega a la contra o al toque, si es una mezcla de los dos o una mezcla de ninguno. Lo hemos visto ante el Barça, el Atleti y la Juventus. Se muestra como el chico que se decide entre ponerse chulo o ir de gracioso antes de entrar a una chica en el pub de turno.
Lo que es más que evidente es que este Madrid no juega bien, por mucho que se empeñen los tabloides españoles en afirmar lo contrario. Exhibiciones como las del Schalke o la Real Sociedad han quedado grabadas a fuego en la retina del aficionado merengue, que han apartado de sus recuerdos los bodrios ante Celta, Granada y Elche en casa (se escucharon pitos) o ante el Málaga, el partido más reciente.
La sensación de equilibrio que da ante los pequeños se esfuma ante los grandes. Anoche no se vio ningún vestigio de personalidad y sobriedad que había adquirido el Madrid en los últimos meses
SEÑALADOS
Posiblemente resulte ventajista y cruel analizar los errores personales a posteriori, pero es imprescindible abrir los ojos a los aficionados que están intoxicados por ciertos medios de comunicación que solo velan por sus propios intereses.
Comienzo con Sergio Ramos. Es una pena que su actitud pase por encima de su aptitud. Podría ser, de largo, el mejor defensa de la historia, pero parece empeñado en lo contrario tomando siempre la decisión incorrecta. No concibe perder un duelo puntual con un contrario, se sobreexcita, dejando en evidencia sus carencias emocionales. Porque ésa es su lacra, la mala cabeza.
Carvajal. Gran atacante, sin duda, y con mucho tiempo por delante para mejorar, pero su ejercicio defensivo es un despropósito. Su colocación en labores de contención es un punto muy negro en la hoja de servicios del canterano. ¿Arbeloa es un cono (así se le denomina en ciertos sectores de la prensa) en ataque? Por supuesto, nadie puede decir que el lateral sea un virtuoso con el balón, pero me cuesta mucho recordar un error táctico del salmantino en los últimos cinco años. Imprescindible en partidos de alta exigencia.
Y termino con Xabi Alonso. Me he cansado de repetir que es el mejor organizador de la historia, el pilar básico de este Real Madrid. Sin embargo, desde hace un par de meses ha bajado de forma sideral su nivel. El problema para el Madrid es que no se debe a un problema físico (que sepamos). Anoche obligó a la defensa a encerrarse en el área, favoreciendo claramente al juego de elaboración blaugrana. El tolosarra no fue capaz de acompañar la labor de presión de los tres de arriba y Di María, por lo que el inicio de las jugadas rivales no llegaron a peligrar prácticamente en ningún momento. Debe mejorar.
VARANE
Hace pocas fechas José Mourinho afirmó públicamente que Varane era el mejor central del mundo. Yo no se si llegaría a tanto, pero sí diría que debería ser titular indiscutible en el conjunto blanco. No voy a olvidar ni a desdeñar la gran temporada de la dupla Pepe-Ramos simplemente por un mal partido. Incluso Pepe estuvo más que aceptable en la noche de ayer, pero no olvidemos que el francés es el único jugador que siempre ha ganado la partida a Messi. Y repito, debe ser indiscutible. Primero porque a pesar de su juventud no toma decisiones que comprometen a sus compañeros; y segundo, y más importante, porque su portentoso físico y velocidad le permiten superar a jugadores como Drogba o el ya citado Messi, como ya demostró a lo largo de sus enfrentamientos en 2013. Decidir por quién debe jugar es un peso que recae en Ancelotti
SIN CAER EN LA EUFORIA
La victoria otorga al Barcelona una inyección de moral muy importante. A día de hoy pasa a ser el máximo favorito para la liga y la copa.
Aún así, no creo que el Barça deba caer en el error de pensar que todo está perfecto, que no hay fisuras. Ganó en el Bernabéu, el mérito es evidente, pero su sistema defensivo hace aguas por todas partes. No descarto la posibilidad de que, sin la expulsión de Ramos, esto hubiera terminado en 5-5.
Dani Alves es una sombra de lo que fue; con Jordi Alba podría repetir el argumento que anteriormente realicé con Carvajal; Mascherano bastante hace siendo un parche; y Piqué, un jugador que siempre se ha caracterizado por su excelente colocación, se muestra perdido en todo momento.
Si a todo esto le unimos que Busquets pasa por su peor momento como culé, y que Xavi lleva dos años desaparecido... el resultado es muy preocupante. Mucho que trabajar.
CRISTIANO Y MESSI
El portugués debería replantearse cómo encarar los partidos frente al Barça en el Santiago Bernabéu. Comparándolo con el Cristiano que pisa el Camp Nou, el de ayer resulta más una lacra para su equipo que un apoyo. Anoche volvió a reeditar los síntomas de ansiedad y nerviosismo de sus primeros eños de blanco. Recuerda al niño nervioso e inseguro preocupado por la expectación de sus familiares ante su combate o su concierto de violín.
Con Messi me ocurre lo mismo. Mientras en el Camp Nou no ofrece su verdadero nivel ante los blancos, el Bernabéu es su hábitat natural. Anoche estuvo casi perfecto en todas sus acciones. Asistió en el primero, anotó el segundo antes del descanso, y sentenció con dos penaltis magistralmente lanzados. ¿Sublime? Por supuesto que no, pero demostró que sigue siendo el número uno... o por lo menos se encuentra al mismo nivel que Cristiano.
PEP Y MOU
Los grandes ganadores de la noche, sin lugar a dudas. Se deben haber frotado las manos viendo el cúmulo de despropósitos tácticos de uno y otro equipo. Incluso Klopp debió sentirse aliviado anoche al ver a su rival sumirse en una montaña rusa emocional que resultó fatídica para sus intereses. ¿Alguien consideraría favorito a Madrid o Barça en una eliminatoria a doble partido ante Bayern y Chelsea? La respuesta es obvia.
Por muchos que se empeñen en afirmar totalmente lo contrario, el aspecto futbolístico que más trabajó Pep durante su periplo en el Barça fue el defensivo. Posiblemente haya sido el equipo que menos oportunidades concedía al contrario, de ahí sus números en cuanto a goles encajados. Y lo más importante, los laterales. Rara vez el de Santpedor encaró un partido importante con dos laterales ofensivos. Abidal aportaba el equilibrio durante las cabalgadas de Alves, aliviando las coberturas de Busquets. Con el fichaje de Alba aquel entramado se perdió y ahora todo son lagunas en la retaguardia, espacios que el mediocentro y los dos centrales no pueden controlar.
Voy con Mourinho, al que anoche me imaginé sentado en su sofá, con una copa de vino, esbozando una sonrisa mientras acariciaba su gato.Él mostró el camino para superar al gran Barça. Ése fue el legado del portugués en su etapa madridista. Fue capaz de darle la vuelta a la tortilla en los enfrentamientos directos. ¿Cómo lo hizo? Sencillo. Su secreto consistía en ejercer una presión asfixiante a la salida de balón azulgrana. La velocidad endiablada de los atacantes del Madrid se encargaba del resto. Además, el balance defensivo debía ser coordinado, manteniendo las lineas juntas, sin dejar respirar a Messi.
El Madrid tenía marcado el camino, pero perdió el rastro hace varios meses.
UNDIANO
No hace falta volver a repetir lo de siempre. No voy a entrar a analizar cada uno de las jugadas conflictivas o de debate. Ya he reiterado hasta la saciedad que Undiano Mallenco es el peor colegiado de España. Es una azote para el fútbol en el momento que pisa un terreno de juego, y uno siempre está convencido de que un equipo saldrá beneficiado y otro perjudicado. Y ayer no fue una excepción. En el Camp Nou ya demostró sus carencias y hace apenas unas horas volvió a mostrarnos su incapacidad de llevar un partido de alto nivel.
Y vuelvo a lo de siempre: me indigna que las hostias se las lleven los Muñiz Fernández, Ayza Gámez y Clos Gómez de turno, mientras este señor es considerado un árbitro modélico, la perla del arbitraje español.
Volverá a dirigir más Real Madrid vs FC Barcelona. No tengáis ninguna duda.
Y a todo esto el Atleti líder. No concibo otro equipo que merezca más esta liga.
De un tiempo a esta parte, parece ser que la renovación de Xabi Alonso por el Real Madrid se ha estancado. Según varios medios, el centrocampista vasco prefiere esperar a la finalización de la temporada para sentarse a negociar con las altas esferas del club de Chamartín. Sin embargo, la afición merengue se encuentra intranquila, nerviosa ante un posible no del jugador a la oferta del Madrid.
Xabi Alonso es fundamental en el conjunto de Mourinho
Ya he dejado claro en anteriores posts que, para un servidor, Alonso es el mejor centrocampista del mundo, o por lo menos el mejor mediocentro. No hay jugador en el mundo con su rigor táctico y que lea tan acertadamente el juego con tantas adversidades tácticas a su alrededor
Me resulta complicado concebir al actual Real Madrid sin la presencia del tolosarra. No recibe tantos elogios como Cristiano, pero es la llave que une defensa y ataque y da el sentido necesario en el desarrollo del juego del conjunto madrileño. Y no hablamos de una filosofía de toque y elaboración como sucede en la selección, sino de una más vertiginosa, donde las idas y venidas son una clara premisa en el juego madridista.
Khedira es un gran recuperador
Su mérito reside en encontrar el equilibrio perfecto entre la defensa y el ataque, sacar el balón jugado con pulcritud, sin excesiva conducción, abriendo a una banda para, llegado el momento, descargar el juego en el otro flanco. Compás y ritmo. Khedira o Di María, por ejemplo, son grandes recuperadores, pero en muchas ocasiones no aprovechan esa ventaja por su excesivo desenfreno. Alonso, por el contrario, dota al conjunto de la serenidad necesaria para llevar a cabo los ataques o iniciar las contras. Cuando la ocasión lo requiere, no duda en utilizar el recurso del pase largo, donde no tiene rival. cayendo a banda para recibir de Arbeloa o Coentrao y sortear dos lineas de presión rivales con una diagonal milimétrica a los pies de Di María o Cristiano. Ése es el juego de Xabi Alonso.
Cuando el centrocampista vasco ha sido bien sujetado por algún contrario, el potencial de su equipo se resiente. O cuando ha estado lastrado por problemas físicos. Luka Modric no puede realizar la labor de Alonso. Imposible. Y no hablo de falta de facultades por parte del croata, sino de que hablamos de un futbolista mucho más parecido a Ozil que a Alonso. Futbolista de la talla de Gundogan o Verratti se ajustan más a la manera de jugar del jugador madridista.
En las últimas semanas se viene hablando de un posible fichaje como complemento del futbolista tolosarra. Pogba, Kondogbia o Vidal, me parecen grandes alternativas a Khedira, no hay duda de ello. Ese juego físico no exento de calidad es el idóneo para el juego del Madrid. Sin embargo, pienso que el presidente debería centrarse en abordar cuanto antes la renovación de Xabi. Se habla mucho de la tristeza de Cristiano, con razón, pero creo que Alonso debería recibir una oferta acorde con su posición y categoría. Considero a Florentino Pérez una persona más que inteligente, por lo que no dudará en satisfacer los deseos del mejor mediocentro del mundo.
Gran partido el de Pepe ante el Barça el pasado sábado. Su intensidad y agresividad contagió al Madrid durante todo el encuentro. Corrió, peleó e incluso desquició a algunos jugadores culés. Fueron muchos los balones robados por el portugués que propiciaron contras madridistas. Mucha culpa de que el Madrid se llevará la victoria salió de sus botas. Resulta evidente que, ni mucho menos, desentona en la medular.
Pero no voy por ahí. Pepe, posiblemente, es uno de los mejores centrales del último lustro. Su capacidad de anticipación y su manejo en el uno contra uno le hacen merecedor de un sitio en la élite. Inquebrantable por alto, y una potencia y físico increíbles, cuesta encontrar a un central en el panorama del fútbol mundial más completo que Pepe. Nadie puede dudar del acierto de Ramón Calderón a la hora de su contratación allá por el año 2007.
A todo esto hay que añadir que hablamos del ojito derecho de Jose Mourinho. Si hay un jugador que simboliza lo que quiere transmitir en el terreno de juego el técnico portugués, ése es Pepe. Podemos decir que es su extensión en el campo.
No obstante, hay un problema. No son pocas las ocasiones en las que Pepe tiene un comportamiento violento con los rivales. Una cosa es la agresividad encauzada a lances del juego, con el balón de por medio, y otra la violencia. El pisotón en la mano a Messi o la paliza a Casquero son sólo dos de los muchos ejemplos que podríamos poner sobre la mesa. Con él sobre el campo, da la sensación de que en cualquier momento puede provocar una tarjeta roja que perjudique al equipo. Además, el hecho de que la afición del Bernabéu jalee sus idas de olla no ayudan a que el jugador corrija su conducta.
Pero ahora Pepe se encuentra en una situación desconocida para él. No es imprescindible. La pareja formada por Sergio Ramos y Varane se ha entendido a las mil maravillas, y ya podemos decir que el Madrid tiene centrales para muchos años. ¿Dónde colocar a Pepe? Nadie duda de que su estado de forma sigue siendo óptimo, aunque no tanto como para relegar a Ramos o Varane al banquillo. De hecho, con el francés, Sergio Ramos no juega tan sobreexcitado que como cuando forma dupla con el portugués. La estadísticas están ahí, con Pepe se cometen muchas más faltas que sin él en el campo.
Hablemos del futuro.
El Madrid maneja varias opciones de cara a la temporada que viene. Una teoría viable podría ser esperar una jugosa oferta de algún equipo europeo. No resultaría descabellado contemplar esa posibilidad teniendo en cuenta que hablamos de un jugador que la pasada semana cumplió 30 años. Si un PSG o Manchester City, por ejemplo, pusieran sobre la mesa 20€ millones, dudo que Florentino se resista a venderlo.
Otra posibilidad sería dejarlo todo tal y como está, sin tocar nada. Por todos es sabido que las temporadas son muy largas, con lesiones y altibajos físicos, y el hecho de contar con tres centrales de altísimo nivel ayudará a conseguir objetivos. Si Mourinho continúa en la disciplina del Real Madrid, posiblemente estemos ante la opción con más probabilidades de llevarse a cabo.
Y por último, una variante con la que pocos cuentan. Ya son varias la veces en las que hemos visto al defensa actuar en el centro del campo en la labor de contención. Incluso con Portugal ha tenido una cierta continuidad ocupando esa demarcación, por lo que no sería una posición novedosa para él. Todos recordamos la gran labor que desempeñó en los Clásicos del año 2011, muy parecida a la que realizó el pasado sábado. Intensidad, brega, sacrificio, entre otros, son los factores que determinan el juego del portugués en la medular. Si a esto le sumamos que Xabi y Khedira suelen llegar justitos de forma a los momentos clave de la temporada por falta de descanso, y que Essien ya no es un jugador que ofrezca mucha fiabilidad; el factor Pepe cobra más fuerza. No creo que sea mala idea contar con Pepe como jugador número 12.
Pepe disputa un balón con Alexis
No sabemos lo que deparará el futuro de Pepe, lo que sí está claro es que existe cierta incertidumbre. Sus salidas de tono en el terreno de juego no comulgan con la imagen que quiere dar Florentino de su club. Si Mou sigue, nadie duda de que el jugador se mantendrá en la disciplina merengue, ya sea jugando de central, en la media o incluso de utillero. Y lo peor es que nos tememos que su conducta no variará mucho, dado lo satisfecho que le ve a Mou con el comportamiento del jugador.
Lo que sí sabemos es que Pepe sigue siendo un jugador muy importante en la plantilla del Madrid, aunque ya no tiene la incidencia que, por ejemplo, sí gozan Ramos, Alonso, Casillas o Cristiano.
Importante, sí. Imprescindible, no.
Lleva el Madrid hace algo más de un mes en estado de gracia. Los últimos partidos del equipo de Mourinho se han saldado con goleadas, algunas de ellas a equipos que (en teoría) le deberían haber puesto en aprietos. El Madrid practica un fútbol total. Todos atacan, todos defienden; la movilidad de cada uno los jugadores en el terreno de juego no tiene nada que ver con la del año anterior. Incluso ha pasado de ser un equipo elaborado para el juego al contraataque a convertirse en el dueño y señor de los partidos, a jugar en el campo del rival. Ahí tenemos los ejemplos del Lyon, Málaga, Villarreal... Las salidas fulgurantes al contragolpe siguen ahí, pero la mejoría en cuanto a la elaboración del juego es notable. El Madrid ha llegado al nivel del Barça en cuanto a toque. Incluso me atrevería a decir que el estilo de combinación del Madrid es más rápido y vertical que el azulgrana.
Sergio Ramos celebran un gol
Todo ello, en mi opinión, se debe a un factor elemental: el traslado de Sergio Ramos a la posición de central. El jugador de Camas se ha convertido en la referencia defensiva del Madrid. Incluso su capacidad de sacar el balón jugado le da protagonismo en la faceta ofensiva del equipo. Mou ha dado con la tecla. El andaluz se complementa a la perfección con Pepe. La rapidez, colocación y anticipación de ambos jugadores hace muy difícil la tarea de crearles peligro.
La utilización de Sergio como central ha desembocado en el asentamiento de Arbeloa como titular indiscutible en el lateral. No se habla mucho del canterano madridista. Al igual que Abidal, es un jugador que siempre cumple, siempre juega bien. Como bien dijo Mou no hace mucho "No suele hacer partidos 10, pero su media es de 8". La solidez defensiva del internacional es envidiable. Infranqueable atrás, sorprendente en las llegadas al arco rival. Porque Arbeloa sabe atacar, pero lo hace con cabeza, sin sobreexcitarse. El buen lateral es el que resulta fiable atrás y sorpresivo en sus subidas (obviando a Maicon, Marcelo o Alves, claro está).
A mi entender, Arbeloa resulta vital en este Madrid.
Otro detalle a destacar es la libertad que recae en Xabi Alonso con estos cambios. En defensa, con Ramos y Marcelo en los laterales, sufría más de la cuenta. Era el pegamento que sostenía el equilibrio entre la defensa y las 4 balas de arriba. Esa labor la realizaba como nadie, pero el esfuerzo físico le restaba un poco de claridad en su juego. Ahora, con la capacidad de Arbeloa de medir sus subidas, Alonso no tiene la necesidad de tapar huecos y hacer tantas coberturas. Ahora se centra más en la elaboración, no exenta de sacrificio y recuperación de balones. Si antes ya era el mejor centrocampista organizador del mundo pues fijaos ahora. Cada día nos encontramos ante un auténtico elenco de pases y de elaboración de juego propios de un crack mundial.
En definitivas, espero que Mourinho no disuelva el buen hacer del equipo con la entrada de Carvalho reestructurando toda la defensa. Aunque siga viendo al Barça un puntito por encima del Madrid, creo que no han estado tan parejos desde hace años (ya se vio en la Supercopa). Y, repito, todo se debe a tener a la mejor pareja de centrales del mundo.